Mi historia no tiene un principio, porque esta no es una historia más. No es una historia de amor, solo de dos personas que conectaron y decidieron quererse, dos personas en armonía. Yo no era la chica que un chico busca, no era ni atrevida ni discreta. Yo no tenía el pelo bonito ni unos ojos azules cielo. Y él no es de estos chicos que dicen te quiero a la ligera, él suda al jugar al fútbol, él tiene una risa alta y es celoso. No sé cuando empecé a quererle de esta manera, no sé en que momento pacté el usar su voz de despertador o cuando encontré mi lugar exacto en sus ojos oscuros. Sinceramente, no tengo idea alguna. De un día para otro estábamos solos, sentados uno en cada esquina y mirándonos discretamente. ¿Sabes esas miradas que desnudan? Pues ambos nos desnudamos así. Las semanas pasaron como manecillas en el reloj, Hasta el primer beso, con sus brazos a modo de cinturón y mis labios encajando con los suyos. Si, puede que aquel fuera el principio, cuando descubrí que nadie, que nunca jamás alguien me haría sentir así, cuando descubrí que de cualquier forma, que en cualquier punto de la Tierra no existiría una sola piel que pudiera producir ese escalofrío en mi nuca. Supongo al principio fue bonito, pero luego se esfumó. Se esfumó y dejó un vacío en el pecho, porque había sido demasiado tiempo. Esta no es una historia de amor, ya lo he dicho. En cambio, nuestro día que ya no tenía importancia para ti, volvió a cobrarla. ¿No es así? Claro que si, apareciste con un te quiero por bandera, y de nuevo me enamoré. No, siempre estuve enamorada, solo que pude volver a decir que lo estaba. Esta es nuestra historia a la que no quiero poner nombre, porque es perfecta en si y no necesita ser denominada como nada. Soy una persona feliz desde que lo tengo a mi lado, creo que esto debería ser suficiente. Porque en el momento en el que te perdí me di cuenta que eras eso, imprescindible, como el oxígeno, o incluso más. Yo respiraría tu aliento todos los días de mi vida.
Así es, pequeño, como nuestra historia no es una historia de amor, no tiene principio, pero, ¿sabes? No tiene final, solo unas insaciables ganas de más. Tengo ganas de ti desde el día que te conocí. Firmado, un corazón enamorado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario