jueves, 3 de mayo de 2012

Pasar de todo y no pasar de moda.

Con un chasqueo de dedos se abrió camino en la noche. Unos tacones altos, el rojo de labios fuerte y el pelo suelto para dejarse despeinar. No sabe a donde va pero cuenta con llegar a alguna parte, ningún lugar en concreto. Sigue sus normas, sin decepcionar a nadie. Si nadie espera nada de ti no puedes defraudar, ella no cumple expectativas, no las necesita. Su nombre está escrito por donde pisan sus zapatos, deja la huella bien clavada. Ni conoce ni recuerda. Ya van demasiados nombres. Calles oscuras, esquinas mal paradas. Un trago largo para descartar remordimientos, uno más corto porque si. No lleva reloj porque para ella el tiempo no pasa, la hora de marcharse es cuando el local está vacío y sus ojeras piden volver. Entonces para porque algo habla, algo grita cordura. Pero ella no escucha y pide que suban la música, no hay tiempo para pensar cuando se trata de vivir.

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