-¿Te acuerdas de ese cosquilleo en el pecho cuando hablaba con él? ¿Recuerdas la sensación de vertigo al pensar en no volver a verlo? ¿Las ganas de correr a abrazarlo solo con verlo? ¿Y esa cara de miedo al recordar todo lo vivido con él?- Pregunté con una enorme sonrisa en la cara.
-Si...me acuerdo demasiado bien...-Asintió mi amiga mirándome extrañada.
-Pues ya no está.- Y entonces un abrazo con fuerza, como gritando que por fin todo iba bien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario