Surcamos mares, abrimos océanos. Ahora se que podemos escalar montañas.
Un día jure ser fuerte. Prometí no volver a dejarme empujar, no ser fácil de manipular, clavarme a las personas que me quieren y no dejarlas escapar. Me prometí ser la princesa de mi cuento, sin intrusos. Nadie que contará con las cartas suficientes como para ganarme. Un juego sobre seguro, nada de volver a arriesgar. Eso era para valientes, yo ya no podía permitirme el lujo de serlo...ya no. No había sitio para coraje dentro de mi. Estaba demasiado llena de miedos, de nudos, cientos de cicatrices mal cosidas, malamente cicatrizadas.
¿Quieres entrar? No. Se que me harás daño. Eres demasiado parecido a él...vete, por favor....quédate fuera...No quiero que nadie vuelva a tener la oportunidad de romperme por dentro. Aún me duele todo al pensar en el amor. En todo lo que trae a sus espaldas. Aún me queman los labios al recordar sus besos malditos.
Vete lejos, donde no duelas. Donde no quemes. Donde ya no cales.
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