No olvides reemplazarte cuando te alejes entre la niebla. No confundas la confianza con el amor, porque son totalmente diferentes. Yo no confió en ti, nunca lo haré. Me rompistes como a una muñeca de trapo, y golpes así no desaparecen sin dejar una marca de que han existido. Una marca de que te han hecho daño, de que fuistes débil, o en ocasiones, demasiado fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario