-Ahora tendrás que decidir, pequeña. Puedes perderte a ti misma, o perderlo a él. Porque veo como duele, veo como te rompes, como sufres al pensar que no todo va bien. Quizás necesites volver a empezar, y es una pena, porque te vi realmente feliz durante este tiempo, te vi alegre, y eso me gustaba. Verte caminar, correr, hacia él. Y la forma que tenía de mirarte, vaya, como a nadie. Ahora ya no está, se ha esfumado, y no puedes seguir buscando, porque ya no la vas a encontrar, esa mirada ya no es tuya. Así que antes de verte sangrar de nuevo, ciérralo. Hazlo por ti, porque no merece la pena luchar por algo que ya ha caído. Llora, llora, llora mucho, y cuando estés lista olvida.
La pequeña se quedó callada, asintió y las lágrimas empezaron a brotar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario