Terminé ganando cuando dije que yo te quería más. Fue una victoria a largo plazo pero aquí estamos. Me miras y en tus ojos veo la palabra distante en permanente, bien marcada. Ya no reluce amor con la fuerza en la que ayer lo hizo. ¿Te puedes creer que sigo amándote con la misma voluntad con la que lo hice ayer? Ni me molesto en evitarlo, lo dejo ir. Frenarlo sería estúpido, a mi me gusta estar enamorada. Más siendo tú el que recibe mi amor, porque aún que yo no reciba nada me gusta saber que tú sales bien parado de esto, al fin y al cabo, tu felicidad me hace feliz. Y el día que deje de ser suficiente lo qué tienes de mi, puedes irte. Yo estaré bien. He salido de cosas...no, la verdad es que no puedo decir peores porque realmente si tú eres lo mejor de mi vida, perderte será con diferencia lo más doloroso. Será lo peor. Pero no quiero que esto te retenga, quiero ser yo la que te haga permanecer a mi lado. Quiero hacerte estremecer todos los días de tú vida, y si no es así, vete.
¿Sabes? No entiendo porque si yo he ganado, no me siento ganadora si no que siento que he perdido. Siento que me he perdido.
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