Demasiado tarde. Me contaminan, dos palabras que cambiaría por otras dos sin dudarlo. Que estúpido, como puedo perderte. Si la razón de todos estos meses has sido tú. Por un momento pensé que si el tiempo avanzaba era porque tu corazón seguía latiendo al ritmo de los segundos. Y cuando tus labios rozaban los míos, entre nuestros besos turbios, aseguraría que el reloj se paraba y el tiempo hacía una excepción en su paso. Creía que tu y yo eramos la clausula secreta, ni por un momento contemple esto de no tenerte....es decir, tenerte lejos. Quiero hacer oídos sordos con las promesas rotas, pero están sonando en mi cabeza y eso ningún sordo lo puede ignorar. Me engaño, a mi misma me veo ingenua, un constante lotienesolvidado se tatúa en mi muñeca. Pero ahora que estoy en mi cama sola, no puedo evitar abrazar la almohada que un día espío nuestros besos. Como prometí, no lloro....Pero hay veces en las que las lágrimas que más duelen son las que arden dentro.Te veo y finjo que me alegro al ver que tu vida sigue, que llevas a rastras mi recuerdo pero que al igual que yo, poco a poco se va quedando atrás. Te vi tan diferente que así te pinté en mi libreta, ciertamente, lo eres. Eres distinto a los demás, no puedo odiarte. Jamás podré, va en contra de mi voluntad. De hecho, me niego a creer que no existe un hueco para nosotros en uno de estos meses del calendario. Quien la sigue la consigue y yo no voy a rendirme, contigo nunca.
unocero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario