Como el humo de un cigarro. Nadie puede imaginarse que va a salir mal, ni siquiera cuando el choque, el cortocircuito se está produciendo delante de tus ojos. Crees que se arreglará y nada habrá pasado. Es como el verano, en pleno Agosto no te haces a la idea de que más adelante vayas a tener que llevar abrigo, por muchos inviernos que hayas vivido. Y entonces, de repente, llega la lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario