La princesa sigue muriéndose por dentro. Tengo miedo de que se ahogue en sus propias lágrimas. Pero creo en ella. Porque la princesa siempre lo hace. Eso. Convertir los problemas en obstaculos, y ella sabe como superar cualquier piedra que se le ponga en el camino. Yo veo como se miran. Noto como se le cae la sonrisa al suelo cuando lo ve, como desvía la mirada al cielo cuando olle su nombre. Como se le cala el alma ante las preguntas incómodas. Y sobretodo, como se tambalea al verlo. Como se paraliza. Pero le miento, le miento y me creo sus mentiras.

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