Me voy decantando por el camino más largo, cada paso pesa un poco más pero me hago fuerte con cada piedra esquivada, y me fortalezco a medida que mis rodillas se rasgan con el suelo. Me siento un poco más viva cuando el sol quema mi nuca, cuando la lluvia moja mis mejillas y transcurre hasta romper en mi pecho. Cuando duermo iluminada por la luna y las estrellas. Esa sensación de libertad que hace peso contra el cansancio.
Todo esto, me lo das tu con un beso, un solo, mi amor.
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