Creí que me querías y veo que tan solo tenías planes de futuro, que yo no se llenar. Que no cumplo tus espectativas, y que si me has dado otra oportunidad solo es porque esperas que algún día sepa cumplirlas.
En cambio te equivocas rotundamente. Yo no cambio. O de hecho, cambio demasiado. Un día enamoro a cualquiera con mi personalidad de chula, de -pasodetodo y al día siguiente, se chocan contra una pared al ver mi personalidad de -nopuedoconmigomisma.
Que soy una montaña rusa, y los que vienen conmigo se abrochan el cinturon porque saben que habrá subidas y bajadas, pero ¿sabes qué? Que se lo pasan bien, que gritan y disfrutan. En cambio, si tu esperas que esto sea un tramo recto, baja antes de que arranque porque ni el tiempo, ni tu, vais a conseguir frenarme una vez esté en marcha.
Pero claro que puedo soltarme el pelo, por supuesto que soy dinamita. Solo necesito más tiempo que el resto, y la confianza se gana a base de paciencia y amor. De sonrisas y apoyo. Se demuestra día a día, hasta cuando estés harto de mi, de mi estúpidez, de mis mensajes, hasta ahí tienes que ser capaz de despedirte con un "Te quiero" y de preocuparte por cada una de mis paranoias, tienes que hacerlo siempre. Porque de eso se trata. De eso me baso, ese es mi secreto. La única forma, no hay quebraderos de cabeza para entenderme. Necesito mucha atención, mucho tiempo, y paciencia. ¿Valer la pena? Pues, si. Porque algún día, si llegamos, nadie podrá pararlo.
Se le llama amor. A querer a una persona por lo que es, a quererla CON defectos, y NO a pesar de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario